Una ingesta moderada de Omega-3 reduce el riesgo de depresión

 
 
 

Más de una veintena de centros hospitalarios de toda España están involucrados el Proyecto PREDIMED-Plus, para que el se ha reclutado a más de 6.800 participantes. Se trata del mayor desafío de investigación en el ámbito de la nutrición que se desarrolla en el país y tiene como objetivo evaluar los efectos de la dieta mediterránea sobre la salud. Aunque se ha centrado preferentemente en los problemas cardiovasculares, el estudio viene proporcionando datos desde hace tiempo en relación con otras enfermedades.

Una de ellas es la depresión, una enfermedad que estudios anteriores han relacionado con el déficit de ácidos grasos Omega-3 de cadena larga en la dieta, sobre todo de ácido eicosapentaenoico (EPA) y de ácido docosahexaenoico (DHA).

Un análisis que se ha publicado en la revista ‘Nutrients’ ha utilizado datos del estudio PREDIMED-Plus para comprobar si el consumo de pescado y la ingesta de ácidos grasos Omega-3 pueden reducir el riesgo de depresión.

Los participantes rellenaron un cuestionario sobre sus hábitos alimentarios y sobre sus antecedentes de depresión y de consumo de medicamentos antidepresivos.

Los investigadores detectaron 1.367 casos de la enfermedad mental entre el total de participantes. Aunque el consumo de pescado y marisco no se asoció al riesgo de depresión, comprobaron que una ingesta moderada de Omega-3 de cadena larga sí que disminuyó la prevalencia de dicha enfermedad.

No obstante, los autores del artículo advierten que ese efecto beneficioso solamente se observó cuando las dosis de Omega-3 eran moderadas, de entre medio gramo y un gramo diario, pero que con una ingesta diaria demasiado elevada se pierde tal beneficio.

Aunque no se conoce por qué se produce esa pérdida del efecto positivo con las dosis altas de Omega-3, los autores consideran posible que otros nutrientes contrarresten sus efectos beneficiosos, entre ellos los ácidos grasos Omega-6. Incluso cabe la posibilidad de que algunos participantes del estudio con síntomas depresivos hubieran aumentado su ingesta de Omega-3 para mejorar su enfermedad y que esto alterara de alguna forma los resultados de la investigación.

 

Bibliografía:

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Yang, Y.; Kim, Y.; Je, Y. Fish consumption and risk of depression: Epidemiological evidence from prospective studies. Asia Pac. Psychiatry 2018, e12335.

Estudio PREDIMED Plus