Trastornos alimentarios en niños y adolescentes

 
 
 

Los trastornos alimentarios no son “una fase”, una fase que pasará, sino un problema médico serio que puede tener consecuencias en la salud a largo plazo si no se trata. Como el inicio suele ocurrir durante la pre-adolescencia o la adolescencia (la mayoría empiezan con una pérdida de peso accidental o a propósito que puede llevar a medidas insanas para mantener lo perdido), y dadas las graves complicaciones que pueden resultar de ellos, es muy es importante estar al tanto de las señales en nuestros hijos (teniendo en cuenta que las personas con trastornos alimentarios a menudo esconden sus comportamientos insanos) y tratarlos tan pronto como sea posible.

Los datos acerca de los trastornos alimentarios en adolescentes son preocupantes:

  • Ha habido un aumento progresivo en la incidencia de anorexia en chicas de 15 a 19 años de edad cada década desde 1930.
  • El 95% de los casos de trastornos alimentarios se dan entre los 12 y los 25 años.
  • Entre el 40% y el 60% de las escolares de primaria están preocupadas por su peso, su tipo o por engordarse; el 81% de las de 10 años temen estar gordas.
  • Más de la mitad de las adolescentes y casi un tercio de los adolescentes usan métodos insanos de control de peso (saltarse comidas, ayunar, fumar, vomitar y tomar laxantes); las chicas con sobrepeso tienen más probabilidad que las de peso normal de engancharse a estas dietas extremas, pero incluso entre las chicas claramente sin sobrepeso casi un tercio declara seguir una dieta.
  • El Índice de Masa Corporal promedio de las ganadoras de Mis América ha disminuido desde 22 en la década de 1920 hasta 16,9 en los años posteriores al 2000 (un IMC normal está entre 18,5 y 24,9).
  • El 69% de las alumnas de primaria americanas que leen revistas dicen que las fotos influyen en su concepto de un tipo corporal ideal y el 47% que las fotos hacen que quieran perder peso.

Como ya hemos dicho, cuánto más pronto recibe tratamiento una persona con un trastorno alimentario, mayor es la probabilidad de recuperación física y emocional. Y es bueno saber que en niños y adolescentes con trastornos alimentarios se ha informado de que la complementación con ácidos grasos omega-3 (EPA + DHA), además del tratamiento estándar, podría favorecer un incremento en el porcentaje de peso corporal ideal (peso actual/peso ideal x 100).

 

Bibliografía

 
 

Anorexia nerviosa y ácidos grasos omega-3

La anorexia nerviosa es una enfermedad relacionada con la alimentación. Las personas que la sufren pierden más peso de lo que se considera saludable para su edad y altura. Suele em[...]