Dolores de cabeza frecuentes – Parte I: El problema

 
 
 

La cefalea es un problema que afecta a personas de todas las edades, razas, ingresos económicos y áreas geográficas. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), del 50% al 75% de los adultos de entre 18 y 65 años de edad en el mundo han tenido un dolor de cabeza en el último año y, entre ellos, más del 10% han referido migrañas.

Existen diferentes tipos de dolor de cabeza: cefalea tensional (debida a musculación tensa en los hombros, cuello, cuero cabelludo y mandíbula; a menudo relacionada con estrés, depresión o ansiedad), migraña (ataques repetidos de dolor punzante, de moderado a grave, a menudo en una mitad de la cabeza, con náuseas, vómitos o sensibilidad a la luz), cefalea en racimo (dolores de cabeza repetidos, a menudo en una mitad de la cabeza, que pueden conllevar ojos llorosos y congestión nasal) y cefalea causada por condiciones específicas (por ejemplo, sobremedicación).

La cefalea no sólo es dolorosa, sino también incapacitante. Los dolores de cabeza repetidos deterioran la calidad de vida y pueden predisponer a otras enfermedades: por ejemplo, la depresión es tres veces más común en personas con migraña o dolores fuertes de cabeza que en personas sanas.

Las migrañas crónicas y las cefaleas tensionales crónicas pueden evolucionar a cefaleas crónicas diarias (definidas como la presencia de dolores de cabeza de 4 horas de duración o más durante 15 o más días por mes, al menos durante 3 meses). Los pacientes con cefalea crónica diaria a menudo consiguen sólo un alivio transitorio con el tratamiento convencional y, además, en muchos casos los efectos secundarios de la medicación incluyen aumento de peso, cansancio y depresión, entre otros.

En el próximo post explicaremos cómo una intervención dietética aumentando los ácidos grasos omega-3 y disminuyendo los omega-6 puede reducir el dolor de cabeza y mejorar la calidad de vida.

Referencias