¿Qué es la dislipidemia?

 
 
 

Tener dislipidemia significa que los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre son demasiado altos o demasiado bajos. Los tipos más comunes son: niveles altos de colesterol “malo”, niveles bajos de colesterol “bueno” y niveles altos de triglicéridos.

El colesterol “malo” contribuye a formar una placa en el interior de la pared de las arterias. El colesterol “bueno” ayuda a eliminar el colesterol “malo” de las arterias. Los triglicéridos son otro tipo de grasa y se usan para almacenar el exceso de energía de la dieta.

Altos niveles de colesterol “malo”, bajos niveles de colesterol “bueno” y altos niveles de triglicéridos están relacionados con la aterosclerosis: el endurecimiento y estrechamiento de las arterias. Las arterias transportan la sangre desde el corazón al resto del cuerpo. Si la placa las estrecha, tenemos más probabilidades de tener enfermedad cardiaca, enfermedad arterial periférica (flujo sanguíneo disminuido, más a menudo en las piernas) e ictus. La dislipidemia se considera uno de los cinco principales factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, junto con la hipertensión, la diabetes, fumar y la obesidad.

Generalmente, los niveles anormales de lípidos (grasas) son en parte debidos a un estilo de vida no saludable: sobrepeso y obesidad, inactividad física, fumar cigarrillos, consumo excesivo de alcohol y una dieta muy alta en carbohidratos, pero a veces la causa es una enfermedad o un trastorno genético.

Podemos mejorar nuestros niveles de lípidos con una dieta sana, pérdida de peso, actividad física y un buen control de la presión arterial y de la glucosa. Y contamos con la ayuda de los ácidos grasos omega-3 del aceite de pescado, que han demostrado excelentes reducciones en los lípidos sanguíneos en diversos estudios (reducciones relacionadas con la dosis), con perfiles de seguridad muy altos. El DHA y el EPA pueden tener diferentes, pero siempre favorables, efectos sobre los niveles de lípidos. Nuestro médico decidirá qué tipo de tratamiento es el acertado para nosotros basándose en nuestro perfil lipídico.

 

Referencias: