Prevención del deterioro cognitivo

 
 
 

Los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (grupo al cual pertenecen el EPA y el DHA) tienen efectos antiinflamatorios y funciones protectoras neuronales, y pueden ser beneficiosos en la prevención de la demencia.

La demencia ocurre cuando las células del cerebro son dañadas por algún problema de salud y se caracteriza por el deterioro de capacidades cognitivas como la atención, la memoria, el lenguaje, el razonamiento lógico y la resolución de problemas, así como por la presencia de cambios en el ánimo o comportamiento. Este deterioro puede ser leve al principio, pero con el tiempo se convierte en lo suficientemente grave como para afectar a la vida diaria.

Un estilo de vida saludable puede ayudar a reducir el riesgo de demencia: hacer ejercicio regularmente, mantener un peso saludable, no fumar, beber moderadamente y seguir una dieta equilibrada (baja en grasas saturadas, sal, productos lácteos y carne; abundante en pescado, frutas y verduras). Estar activo social y mentalmente cuando nos hacemos mayores también ayuda a disminuir el riesgo de demencia.

Un consumo más alto de pescado y el consumo adicional diario de omega-3 (especialmente DHA) durante más de seis meses puede prevenir la demencia en personas con deterioro leve cognitivo o de memoria.

 

Bibliografía

 
 

El DHA durante el envejecimiento

La habilidad cognitiva declina de forma natural con la edad. Durante el envejecimiento normal, se produce un incremento en el uso de los recursos disponibles para el normal manteni[...]