Omega-3 y densidad mamaria

 
 
 

Una mamografía es una radiografía de la mama que permite detectar cambios en el tejido mamario que no pueden percibirse durante una exploración rutinaria (el radiólogo compara tus mamografías anteriores con la más reciente buscando cambios). Cuándo empezar a hacerlas y cada cuánto tiempo debe decidirlo tu médico, según tus características individuales (la edad, entre otras). Lo que es importante es controlar los posibles cambios. Por ello son muy importantes las revisiones regulares.

La densidad mamaria, que únicamente puede apreciarse en las mamografías, se categoriza en cuatro grados, desde casi todo tejido graso hasta un tejido extremadamente denso con poca grasa. La densidad mamaria es muy común y no constituye un problema en sí misma (aunque las mujeres con tejido mamario denso tienen ligeramente más riesgo de padecer cáncer de mama que las mujeres con tejido menos denso), pero sí dificulta observar los posibles tumores en las mamografías, ya que éstos se ven blancos, como también el propio tejido denso.

Recientemente se ha hallado que la suplementación con ácidos grasos omega-3, que resulta en un incremento del DHA en plasma, podría reducir la densidad mamaria en mujeres obesas con menopausia. Es una buena noticia.

 

Bibliografía