Omega-3 y obesidad

 
 
 

En varios estudios se ha encontrado que incrementar el consumo de omega-3 de 0,3 a 3,0 g/día puede mejorar la composición de nuestro cuerpo, reduciendo el peso y la grasa corporales en las personas con sobrepeso u obesidad.

En uno de ellos se examinó la composición de ácidos grasos de las muestras de tejido adiposo abdominal de 84 pacientes obesos (el tejido adiposo es un tejido conectivo formado principalmente por células grasas). Los investigadores hallaron que la obesidad abdominal (proporción cintura-cadera) y el área grasa abdominal (medida por tomografía computarizada) estaban inversamente relacionados al contenido de omega-3 (en particular, al contenido de DHA) de las muestras adiposas; es decir: más contenido de omega-3, menos obesidad abdominal y área grasa abdominal.

En un estudio posterior, los mismos investigadores mostraron que el contenido de omega-3 del tejido adiposo subcutáneo estaba, también, inversamente relacionado con el tamaño de los adipocitos (al tamaño de las células grasas).

Estos datos indican que los valores más altos de omega-3 están asociados con la reducción de la obesidad abdominal como resultado de una reducción en el tamaño de los adipocitos.

 
 

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