Mediadores pro-resolución especializados I – ¿Cómo funciona la inflamación?

 
 
 

La inflamación es parte de la respuesta inmunitaria del cuerpo a una infección o a una herida o lesión. Cuando algo dañino o irritante afecta a una parte de nuestro cuerpo, hay una respuesta biológica para intentar eliminarlo; los signos de inflamación (enrojecimiento, hinchazón, calor y dolor) muestran que el cuerpo está tratando de curarse. Estos signos ocurren como resultado de un incremento en el flujo sanguíneo, que permite que células y moléculas del sistema inmunitario lleguen al tejido infectado o lesionado y empiece el proceso de duración del tejido dañado; tienen mucho trabajo que hacer: matar a los patógenos (virus, bacterias u otros microorganismos), hacerlos desaparecer completamente (¡un grupo de células llamadas macrófagos se los comerán cuando estén muertos!), limpiar el tejido infectado y repararlo. Estas acciones del sistema inmunitario deben ser ordenadas y controladas, en una respuesta inmunitaria normal. La inflamación es parte del proceso de curación.

Aunque la inflamación es una respuesta normal, cuando ocurre de manera descontrolada o inapropiada se puede producir un daño excesivo a los tejidos. La inflamación aguda empieza y se agrava rápidamente, por ejemplo: un corte en la piel, un uñero infectado y una apendicitis aguda. Si no se resuelve, aparece la inflamación crónica (a largo plazo). Así, una respuesta inflamatoria no resuelta está probablemente implicada en el desarrollo de varias enfermedades, por ejemplo: asma, algunos cánceres, artritis reumatoide, aterosclerosis, periodontitis, etc. Una reacción extremadamente activa del sistema inmunitario puede causar inflamación crónica. Por lo tanto, controlar la inflamación es crucial para la salud humana.

La nutrición influencia los procesos inflamatorios y puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades crónicas. La dieta occidental, rica en grasa y azúcares simples pero a menudo pobre en nutrientes importantes, está vinculada al aumento de enfermedades con componentes inmunológicos, por ejemplo: alergias, dermatitis atópica y obesidad.

Los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 de cadena larga (principalmente el EPA y el DHA) reducen la producción de moléculas inflamatorias y son precursores de mediadores pro-resolución especializados.

Pero esto lo dejaremos para el próximo post.

Bibliografía:

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Medical News Today. Inflammation: Causes, Symptoms and Treatment. Last updated: Wed 16 September 2015. http://www.medicalnewstoday.com/articles/248423.php

Minihane AM, Vinoy S, Russell WR et al. Low-grade inflammation, diet composition and health: current research evidence and its translation. Br J Nutr. 2015 Oct 14;114(7):999-1012. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4579563/