Los omega-3 y los fumadores pasivos

 
 
 

Ser fumador pasivo es estar expuesto al humo ambiental de tabaco: la combinación del humo del cigarrillo encendido y el humo exhalado por los fumadores. El tabaquismo pasivo causa numerosos problemas de salud en los niños, incluyendo infecciones de orejas (también tienen líquido en los oídos más a menudo), ataques de asma más frecuentes y más graves, síntomas respiratorios (por ejemplo, tos, estornudos y dificultad respiratoria) e infecciones respiratorias (los niños mayores cuyos padres son fumadores enferman más a menudo: sus pulmones crecen menos y tienen más bronquitis y neumonía).

La exposición al humo de otros ha disminuido en los últimos años, debido probablemente a la disminución del número de fumadores, las leyes que no permiten fumar en áreas interiores de espacios de trabajo y espacios públicos, el número creciente de hogares con normas anti-tabaco y el hecho de que fumar cerca de personas no fumadoras es poco aceptable socialmente. Pero la única manera de proteger completamente a los no fumadores es eliminar el tabaco de todas partes, porque incluso una breve exposición puede ser dañina para la salud. Sin embargo, hasta que este momento llegue, puedes proteger a tu familia del tabaquismo pasivo con estas medidas: dejando de fumar si aún no eres un no-fumador, no permitiendo a nadie fumar en tu hogar y en tu coche, asegurándote de que en las guarderías y en las escuelas de tus hijos no se fuma, enseñando a tus hijos a alejarse de los fumadores y siendo un buen modelo de no fumar.

Hay algo más que puedes hacer: las dietas ricas en antioxidantes pueden reducir las respuestas metabólicas adversas desencadenadas por el tabaquismo pasivo. La suplementación con omega-3 puede incrementar la capacidad antioxidante.

 

Bibliografía:

 
 

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