Los omega-3 y la salud muscular

 
 
 

El músculo esquelético es muy adaptable a la dieta y a los niveles de actividad física. Así, la respuesta del músculo esquelético al ejercicio puede modificarse mediante el estado nutricional. La cantidad y el tipo de grasa en la dieta desempeñan un papel importante en la regulación de la salud metabólica corporal: los ácidos grasos saturados se han vinculado al desarrollo de disfunción metabólica, mientras que algunos ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados poseen efectos positivos en la función metabólica. Está probado que el músculo esquelético es sensible a los cambios en las grasas de la dieta, con un mínimo necesario de dos semanas de alteración en el consumo dietético para modificar significativamente la composición del músculo. Recientes estudios clínicos han demostrado que los ácidos grasos omega-3 de origen marino pueden influenciar la respuesta nutricional y al ejercicio del músculo esquelético. Estos estudios muestran que el estado previo en omega-3 influye no sólo en la respuesta metabólica del músculo a la nutrición, sino también en la respuesta funcional a un periodo de entrenamiento.

Es más, un estilo de vida sedentario, el desuso muscular debido a enfermedad y el propio proceso de envejecimiento se asocian con una grave pérdida muscular esquelética (lo que conduce a fragilidad y calidad de vida reducida). Pero la suplementación con omega-3 también ha demostrado mitigar la pérdida de masa muscular esquelética.

 

Bibliografía:

Jeromson S, Gallagher IJ, Galloway SD et al. Omega-3 Fatty Acids and Skeletal Muscle Health. Mar Drugs. 2015 Nov 19;13(11):6977-7004. doi: 10.3390/md13116977.