Los omega-3 y la formación de las células sanguíneas

 
 
 

La hematopoyesis es el proceso de formación, desarrollo y diferenciación de las células sanguíneas. Antes del nacimiento, en el embrión y en el feto, tiene lugar en el hígado, bazo, timo, nódulos linfáticos y médula ósea; desde el nacimiento y durante el resto de la vida, ocurre principalmente en la médula ósea, aunque también, pero en menor medida, en los nódulos linfáticos, bazo e hígado (fuera de la médula).

Todos los tipos de células sanguíneas se derivan de células primitivas (células madre) que tienen el potencial de convertirse en cualquier tipo de célula sanguínea: glóbulos rojos (también llamados eritrocitos), glóbulos blancos (también llamados leucocitos) o plaquetas. Los glóbulos rojos viven aproximadamente 120 días, las plaquetas seis días y los glóbulos blancos menos de un día. Todos los tipos de células sanguíneas desempeñan papeles importantes: los glóbulos rojos transportan oxígeno desde los pulmones hasta los tejidos y órganos, los glóbulos blancos combaten la infección y son parte del sistema de defensa del cuerpo, y las plaquetas ayudan a la sangre a coagularse en las heridas. Por lo tanto, la autorrenovación y diferenciación de las células madre hematopoyéticas en la médula ósea son esenciales para el reemplazo de todas las clases de células sanguíneas.

Este proceso está influenciado por la dieta. Una dieta rica en aceite de pescado favorece la hematopoyesis en la médula ósea y el bazo.

 

Bibliografía: