Los Omega-3 pueden ser útiles para frenar la debilidad en pacientes con cáncer avanzado

 
 
 

Casi una tercera parte de las muertes por cáncer se deben a un síndrome conocido como caquexia, que resulta tan difícil para el paciente como para sus familias.

Se caracteriza por una pérdida importante de la masa muscular, que con frecuencia va acompañada de una considerable pérdida de peso. Cuando una persona con cáncer desarrolla caquexia, algo que sucede cuando la enfermedad está ya muy avanzada, muestra una gran debilidad, hasta el punto de que algo tan simple como caminar se convierte en una tarea casi imposible.

Algunos expertos describen la caquexia como una alteración de nuestro propio metabolismo, de manera que la respuesta del organismo al cáncer da lugar a una descomposición de los músculos y del tejido adiposo, donde se almacena la grasa.

Aunque durante mucho tiempo la caquexia relacionada con el cáncer ha sido un proceso al que no se ha prestado demasiada atención y no se han desarrollado tratamientos para frenarlo, cada vez se conoce mejor su biología.

Estudios recientes han comprobado, por ejemplo, que la pérdida acelerada de masa muscular parece estar relacionada con la inflamación. Y dado que los ácidos grasos Omega-3 tienen conocidas propiedades antiinflamatorias, en especial el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico, se han investigado como posibles tratamientos para la caquexia.

Así, desde los años noventa se han estado publicando artículos sobre la posible utilidad de los Omega-3 ante este síndrome y se ha comprobado que ayudan a los pacientes a mejorar su apetito y a ganar peso, un efecto que se mantiene durante varias semanas.

Muchos cánceres avanzados tienen un mal pronóstico, pero es fundamental que las personas afectadas puedan disfrutar de una calidad de vida digna durante el máximo tiempo posible. En este sentido, los Omega-3 parecen tener un papel entre las estrategias médicas dirigidas a atenuar esa fragilidad y debilidad que caracterizan la caquexia en los pacientes con cánceres avanzados.

Referencias:

Gorjao R, Dos Santos CMM, Serdan TDA, Diniz VLS, Alba-Loureiro TC, Cury-Boaventura MF, Hatanaka E, Levada-Pires AC, Sato FT, Pithon-Curi TC, Fernandes LC, Curi R, Hirabara SM. New insights on the regulation of cancer cachexia by N-3 polyunsaturated fatty acids. Pharmacol Ther. 2018 Dec 4. pii: S0163-7258(18)30217-1. doi: 10.1016/j.pharmthera.2018.12.001. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0163725818302171?via%3Dihub

Fearon K1, Strasser F, Anker SD, Bosaeus I, Bruera E, Fainsinger RL, Jatoi A, Loprinzi C, MacDonald N, Mantovani G, Davis M, Muscaritoli M, Ottery F, Radbruch L, Ravasco P, Walsh D, Wilcock A, Kaasa S, Baracos VE. Definition and classification of cancer cachexia: an international consensus. Lancet Oncol. 2011 May;12(5):489-95. doi: 10.1016/S1470-2045(10)70218-7. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1470204510702187