Los omega-3 y el entrenamiento con pesas

 
 
 

El entrenamiento en resistencia (o entrenamiento con pesas) aumenta la fuerza muscular haciendo que los músculos trabajen contra un peso o fuerza. Se basa en el principio de que los músculos trabajarán para vencer una fuerza cuando se les requiera que lo hagan. La mejor manera de desarrollar la fuerza muscular es forzar al músculo a contraerse a su máximo potencial en un momento dado y, después, dejarle tiempo para repararse y adaptarse (durante al menos 48 horas entre sesiones). Para mantener la mejora muscular, el programa de entrenamiento debe aumentar progresivamente el peso o la resistencia cada seis u ocho semanas.

Este tipo de ejercicio protege de lesiones a las articulaciones, ayuda a mantener la flexibilidad y el equilibrio, ayuda en el control del peso (la ganancia de músculo hace que el cuerpo queme más energía cuando está en reposo), ayuda en la prevención o control de trastornos crónicos, mejora la postura, aumenta la densidad ósea, mejora el sueño nocturno, aumenta la autoestima, etc.

Se sabe que las personas con niveles tisulares de ácidos grasos omega-3 más altos sienten menor dolor muscular después del ejercicio intenso. Pero, ¿puede la suplementación con omega-3 ayudar con el dolor muscular después del entrenamiento con pesas? Sí, la suplementación con 3 a 6 g/día de aceite de pescado puede aliviar el dolor muscular (estático y funcional) experimentado después del entrenamiento en resistencia.

 

 

Bibliografía