Los omega-3 pueden ser beneficiosos para las mujeres en tratamiento de la infertilidad

 
 
 

Las técnicas de reproducción asistida incluyen todos los tratamientos de fertilidad que manipulan óvulos, esperma y/o embriones para ayudar a una mujer a quedar embarazada. El tipo principal es la fertilización in vitro (que implica extraer óvulos a una mujer, fertilizarlos en el laboratorio y posteriormente transferir los embriones resultantes al útero de la mujer a través del cérvix), pero también se emplean otros procedimientos: la transferencia intratubárica de gametos (un procedimiento que implica extraer los óvulos del ovario de una mujer y mediante laparoscopia colocarlos, sin fertilizar y junto a esperma, en sus trompas de Falopio), transferencia intratubárica de zigotos (procedimiento mediante el cual se recogen óvulos de los ovarios de la mujer y se fertilizan fuera de su cuerpo; luego se colocan en sus trompas de Falopio mediante laparoscopia), transferencia intratubárica de embriones (colocar los embriones en el útero de una mujer a través del cérvix), criopreservación de óvulos y embriones (congelar óvulos o embriones de un ciclo de una paciente para poder utilizarlos en el futuro), donación de óvulos y embriones y gestación subrogada.
Las tasas de éxito de estos tratamientos varían dependiendo de las características del paciente y del tratamiento como edad, la causa/tipo de infertilidad, el número de embriones transferidos, el tipo de procedimiento y la historia de embarazos previos, abortos y ciclos en tratamiento (un ciclo se inicia cuando una mujer empieza a tomar fármacos para la fertilidad o se empieza a hacer seguimiento de la producción de folículos por sus ovarios; si se producen óvulos, el ciclo sigue hasta la obtención de los óvulos).
El consumo de ácidos grasos omega-3 mejora la calidad de los ovocitos (previos a los óvulos) y de los embriones en estudios en animales y humanos, y mayores niveles de omega-3 de cadena larga (EPA y DHA) se asocian con una mayor probabilidad de embarazo y partos con nacidos vivos: por cada incremento de un 1% en los niveles séricos de omega-3, la probabilidad de embarazo y partos con nacidos vivos se incrementa en un 8 y un 8%, respectivamente.
El consumo elevado de omega-3 puede ser beneficioso para las mujeres en tratamiento para la infertilidad con técnicas de reproducción asistida.