Los omega-3 y el control del asma

 
 
 

El asma, una enfermedad que causa inflamación y estrechamiento de las vías respiratorias, es la enfermedad crónica más habitual en la infancia y a menudo se presenta junto a la alergia. Si el asma infantil no se controla bien, se pueden producir cambios permanentes en la función pulmonar.

La investigación sobre los omega-3 ha mostrado que estos nutrientes desempeñan un papel importante en la prevención y resolución de las enfermedades respiratorias y la alergia, y son beneficiosos para el tratamiento de los niños con asma y en la prevención de su desarrollo. Como consecuencia de estos estudios, se recomienda incluir cantidades específicas de ácidos grasos omega-3 en la dieta de los niños, los bebés y sus madres (lo que ingieren las madres llega al bebé vía placenta antes del nacimiento y, después, vía leche materna): las mujeres embarazadas y lactantes deberían consumir al menos 200-250 mg de DHA diariamente; los bebés que no son amamantados DHA en cantidad similar a la que se halla en la leche materna y esta dieta debería continuar para proveer cantidad suficiente de omega-3 durante la niñez. En los bebés prematuros, un nivel alto de omega-3 en la leche materna también se ha asociado con menos casos de asma y el suplemento maternal durante la lactancia con menos incidencia de enfermedades respiratorias. Hay que tomar DHA en cantidad y concentración suficiente.

Fuentes:
Hageman JHJ,Hooyenga P, Diersen-Schade DA et al. The Impact of Dietary Long-Chain Polyunsaturated Fatty Acids on Respiratory Illness in Infants and Children. Curr Allergy Asthma Rep 2012;12(6):564-573.
MedLine. Asthma – children