Los micronutrientes y la función física en las personas mayores

 
 
 

El envejecimiento normal está caracterizado por una disminución en la masa ósea y muscular. Relacionada con el declive de la masa muscular hay una reducción de la fuerza de los músculos; esta combinación contribuye a la fragilidad, el riesgo de fractura, la reducción en la calidad de vida y la pérdida de independencia (las tareas cotidianas, como levantarse de una silla o caminar, se dificultan por la reducción en la fuerza muscular). Los factores de riesgo para las caídas y las fracturas incluyen la reducción de la masa ósea, la debilidad muscular, el equilibrio alterado y la disminución de la agudeza visual. Los cambios relacionados con la edad en el sistema musculoesquelético reflejan el proceso de envejecimiento, pero también las consecuencias de una actividad física reducida.

Solo 16 micronutrientes tienen evidencia científica adecuada en términos de mejorar la salud musculoesquelética en las personas mayores y su función física: la beta-alanina, el calcio, la cretina, los fluoruros, la leucina, el magnesio, los ácidos grasos omega-3, el potasio, el zinc y las vitaminas B6, B9, B12, C, D, E y K2.

En particular, los ácidos grasos omega-3 se asocian con la función cerebral, cardiovascular e inmunitaria, así como con el rendimiento físico y la salud ósea en los adultos mayores.

Las personas mayores con un índice omega-3 bajo tienen peor función física (definida como ser capaz de permanecer de pie sin ayuda y sin usar bastón o andador, mantener el equilibrio de pie, velocidad de la marcha y repeticiones sentarse-levantarse) que las personas con un índice omega-3 alto. Solo hay un modo de incrementar este índice: incrementar el consumo de ácidos grasos omega-3 mediante la dieta o la suplementación (y puede ayudar reducir el consumo de ácidos grasos omega-6).

 

Bibliografía: