Las funciones del EPA en la salud – Parte I – Inflamación

 
 
 

La inflamación es la respuesta de nuestro sistema inmunitario a la infección o lesión: cuando algo dañino afecta una parte de nuestro cuerpo, éste intenta eliminarlo y empieza el proceso de curación. La inflamación muestra que el cuerpo está tratando de curarse. Infecciones, heridas y cualquier daño a los tejidos nunca sanarían sin inflamación, pero las respuestas inflamatorias excesivas o inadecuadas contribuyen a algunas enfermedades agudas (por ejemplo, bronquitis aguda, apendicitis aguda, dermatitis aguda, sinusitis aguda, etc.) y enfermedades crónicas (por ejemplo, asma, aterosclerosis, enfermedad de Crohn, sinusitis cónica, periodontitis, artritis reumatoide, algunos cánceres, etc.). La inflamación subyace a muchas enfermedades comunes y es necesario que esté bien regulada.

Se ha probado que la suplementación dietética con ácido eicosapentaenoico (EPA) y ácido docosahexaenoico (DHA) tiene efectos beneficiosos en estas enfermedades. El EPA y el DHA se convierten en resolvinas en el curso de la inflamación aguda y la resolución. Las resolvinas regulan las funciones de las células inmunitarias y tienen acciones antiinflamatorias potentes. Estas acciones pueden ser las razones del beneficioso impacto de los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 en la salud y la enfermedad.

¿Quieres saber cuáles son las principales funciones del EPA en la salud? Si es así, no te pierdas la segunda parte de este post el próximo mes.

 

 

Bibliografía:

 
 

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