La suplementación con omega-3 puede puede ser de ayuda en el mantenimiento de la salud cardiovascular en mujeres premenopáusicas

 
 
 

Los triglicéridos son la principal forma de almacenamiento de grasa por el cuerpo: las calorías no utilizadas se almacenan en células de grasa y las hormonas las liberan para producir energía; pero si se consumen más calorías de las que se queman, podemos tener «los triglicéridos altos». Tener un nivel alto de triglicéridos en sangre es un problema común, pero no podemos desatenderlo, porque aumenta el riesgo cardiovascular; la «hipertrigliceridemia» (triglicéridos altos) puede contribuir al endurecimiento de las arterias o al engrosamiento de las paredes arteriales. Esto conduce a la hipertensión arterial, un factor de riesgo cardiovascular importante en los países occidentales industrializados.

Históricamente, el riesgo cardiovascular en mujeres premenopáusicas ha sido menor que el de los hombres (aunque esto se revierte tras el inicio de la menopausia), pero de acuerdo con datos recientes esto está cambiando en mujeres menores de 55 años. Es muy importante conocer los mecanismos que contribuyen a empeorar los factores de riesgo cardiovascular en las mujeres jóvenes, para así reducirlos. Los factores de riesgo cardiovascular clásicos tienen un impacto diferente en hombres y mujeres; se sabe, por ejemplo, que la contribución de los niveles de triglicéridos al riesgo cardiovascular en mujeres premenopáusicas es mayor que en los hombres.

La mejor manera de bajar los triglicéridos es seguir un estilo de vida sano, lo que incluye hacer ejercicio regularmente y una dieta saludable. La suplementación con ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA) ha mostrado mejorar los niveles de lípidos (grasas) en sangre en hombres y en mujeres postmenopáusicas. Sin embargo, hasta hace poco no existía información acerca de sus efectos en mujeres premenopáusicas, aunque la investigación de los efectos reductores de triglicéridos de los ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA) es especialmente importante en mujeres, dado que los triglicéridos sanguíneos son un factor de riesgo cardiovascular más fuerte en mujeres que en hombres. Los resultados de un estudio reciente muestran que la suplementación con 1 g/día de ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA) podría reducir los triglicéridos sanguíneos en aproximadamente un 20% en mujeres premenopáusicas, y este beneficio es de grado similar al observado en hombres y mujeres postmenopáusicas.

Por lo tanto, la suplementación con 1 g/día de ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA) puede ser de ayuda en el mantenimiento de la salud cardiovascular en mujeres premenopáusicas, dada la mayor contribución de los niveles de triglicéridos a su riesgo cardiovascular.

 

Referencias:

Sparkes C, Gibson R, Sinclair A, Else PL, Meyer BJ. Effect of low dose docosahexaenoic acid-rich fish oil on plasma lipids and lipoproteins in pre-menopausal women: A dose-response randomized placebo-controlled trial. Nutrients. 2018 Oct 8;10(10). https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6212906/

Garcia M, Mulvagh SL, Merz CN, Buring JE, Manson JE. Cardiovascular Disease in Women: Clinical Perspectives. Circ Res. 2016; 118(8): 1273-93. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4834856/

Shearer GC, Savinova OV, Harris WS. Fish oil – how does it reduce plasma triglycerides? Biochim Biophys Acta. 2012; 1821(5): 843-51. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3563284/

Triglycerides: Why do they matter? [Internet]. Mayo Clinic (fecha última actualización: 13 de septiembre de 2018]. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/high-blood-cholesterol/in-depth/triglycerides/art-20048186