La suplementación con omega-3 en los trastornos de conducta durante la infancia

 
 
 

Los trastornos de conducta durante la infancia tienen su origen en diversos factores que tienen en común que pueden causar perturbaciones emocionales, estrés, irritabilidad, agresividad, insomnio y otros problemas; estos factores están interrelacionados y afectan negativamente la participación del/la niño/a en la vida escolar y tienen un impacto significativo en la salud mental y la calidad de vida del/la niño/a. Los trastornos de conducta son más frecuentes en niños, y en niños y niñas con antecedentes familiares de este tipo de trastornos, lo que sugiere una posible causa genética, pero los factores nutricionales también se han vinculado con ellos (particularmente el consumo de ácidos grasos poliinsaturados y minerales).

Varios estudios han investigado la influencia de la suplementación con ácidos grasos omega-3 en los trastornos de conducta durante la infancia y sus resultados muestran un efecto global beneficioso. La suplementación con ácidos grasos omega-3 puede producir reducciones sostenidas en trastornos de conducta externalizantes (por ejemplo, hiperactividad, falta de atención, agresividad, impulsividad y control) e internalizantes (problemas de relación con los compañeros y problemas emocionales, por ejemplo, retraimiento, ansiedad y depresión), y ha obtenido reducción de algunos síntomas en niños y niñas con trastorno de déficit de atención e hiperactividad. Recientemente, la suplementación con ácidos grasos omega-3 se ha estudiado sola y en combinación con otras intervenciones no farmacológicas (entre ellas, actividad física, higiene del sueño y medidas cognitivo-conductuales), y los resultados muestran que la suplementación, incluso sola, consigue mejores resultados en salud mental en niños y niñas con trastornos de conducta que otras intervenciones no farmacológicas, excepto la combinación de suplementación con ácidos grasos omega-3 con el cambio de hábitos, que también obtiene buenos resultados; además, la observación de que la suplementación con ácidos grasos omega-3 en niños y niñas con trastornos de conducta parece incrementar el tiempo de descanso apoya la idea de que las mejoras en los trastornos de conducta conducen a mejoras en otras condiciones relacionadas con la salud.

Dado el impacto que los trastornos de conducta tienen en la calidad de vida de los niños y niñas, es importante detectarlos y tratarlos. La suplementación con ácidos grasos omega-3 puede ayudar con este objetivo, puesto que se ha demostrado que, sola o en combinación con otros tratamientos no farmacológicos, es eficaz en la mejora de la salud mental en este grupo de niños y niñas.