La microbiota intestinal y omega-3

 
 
 

El término microbiota se refiere a toda la población de microorganismos que coloniza un lugar determinado e incluye bacterias, virus, hongos y otros microorganismos. La microbiota intestinal (anteriormente denominada flora intestinal) es el nombre de la población de microbios que viven en nuestro intestino. Nuestra microbiota intestinal contiene decenas de billones de microorganismos (más que estrellas en la Vía Láctea), incluyendo al menos 1.000 especies diferentes de bacterias conocidas, y puede, en total, pesar hasta 2 kg. Una microbiota intestinal sana y equilibrada es clave para asegurar un buen estado de salud; ayuda al organismo a digerir determinados alimentos que el estómago y el intestino delgado no han podido digerir, a producir determinadas vitaminas y a combatir agresiones de otros organismos. Además, desempeña un importante papel en el sistema inmunitario, llevando a cabo una función de barrera. Para entender la importancia de la microbiota, baste saber que la suma de los genes de sus microorganismos (que tienen diferentes funciones en nuestro organismo) supera los genes de nuestro genoma en aproximadamente 100 a 1. El conjunto de todos los genes de nuestros microbios recibe el nombre de microbioma.

Un tercio de nuestra microbiota intestinal es común a la mayoría de la gente, mientras dos tercios son específicos de cada uno de nosotros. Su desarrollo empieza en el nacimiento y su composición evoluciona a lo largo de toda nuestra vida como resultado de la influencia de diversos factores, que incluyen la edad, la dieta, los antibióticos y la exposición a microorganismos ambientales.

Existe una fuerte relación entre los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 y la composición de la microbiota (elevados niveles de omega-3 circulantes se asocian con mayor diversidad) y hay datos que sugieren que el efecto de los omega-3 sobre la microbiota intestinal puede desempeñar un papel importante en los efectos de estos ácidos en la salud.

La suplementación con ácidos grasos omega-3 podría considerarse, junto a la suplementación con prebióticos (que sirven de “alimento” para las bacterias beneficiosas) y probióticos (que ayudan a la microbiota intestinal a mantener su equilibrio, integridad y diversidad), una buena estrategia dirigida a mejorar la composición y diversidad del microbioma.

Bibliografía:

Menni C, Zierer J, Pallister T, et al. Omega-3 fatty acids correlate with gut microbiome diversity and production of N-carbamylglutamate in middle aged and elderly women. Sci Rep. 2017;11;7(1):11079. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5593975/

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Gut microbiota for health_ Gut Microbiota and Health Section of the European Society for Neurogastroenterology & Motility. Gut microbiota info. Disponible en: http://www.gutmicrobiotaforhealth.com/en/about-gut-microbiota-info/