Estrés oxidativo, ejercicio y EPA

 
 
 

Durante el ejercicio, aparece un aumento de la producción de “especies reactivas de oxígeno” y esto puede conducir a un declive en el rendimiento y la salud (debido al daño celular). Las “especies reactivas de oxígeno” son moléculas químicamente reactivas que contienen oxígeno y presentan importantes funciones en la actividad normal: son necesarias para la producción de determinadas hormonas y para las funciones celulares normales, y se producen para eliminar algunos microorganismos. Pero si sus niveles aumentan (durante el ejercicio, la exposición a rayos ultravioleta, herbicidas o pesticidas, o al fumar, por ejemplo) pueden dañar a otras moléculas y las estructuras celulares de las que forman parte. Esto se conoce como estrés oxidativo, el cual se ha vinculado a ciertos procesos, como inflamación, envejecimiento, carcinogénesis, aterosclerosis y enfermedades neurológicas degenerativas, entre otros.

Respecto a la práctica del deporte, el empleo de EPA puede producir efectos beneficiosos en el sistema antioxidativo de las células musculares esqueléticas (tejido muscular que está bajo el control voluntario del sistema nervioso). La complementación con EPA puede ser beneficiosa para el sistema antioxidativo en células musculares esqueléticas habituadas al ejercicio.

 

Bibliografía:

 
 

Beneficios cardiometabólicos del ejercicio

Síndrome metabólico es el nombre de un grupo de factores de riesgo que elevan la probabilidad de sufrir enfermedad cardiaca y otros problemas de salud: elevada glucosa en sangre, a[...]