EPA y DHA en el daño neuromuscular inducido por ejercicio

 
 
 

Los deportistas utilizan suplementos dietéticos con la finalidad de mantener una buena salud, asegurar un aporte adecuado de nutrientes específicos y el suministro de energía que podría ser difícil de conseguir únicamente con el consumo de alimentos, para mejorar su rendimiento deportivo, para aliviar el dolor musculoesquelético y para favorecer la recuperación después del entrenamiento. La práctica regular de ejercicio presenta muchos beneficios para la salud y reduce el riesgo de padecer diversas enfermedades, pero un ejercicio agotador o no acostumbrado provoca fatiga muscular y dolor muscular de inicio retardado (agujetas), y esto tiene como consecuencia una reducción del rendimiento deportivo.

Muchos estudios han investigado el EPA y el DHA (ambos ácidos grasos omega-3 que se encuentran en el pescado graso y el aceite de pescado) en relación con estas reacciones y sus efectos sobre el daño y la función muscular se han evaluado en experimentos tanto en animales como en humanos:

  • Se sabe que el EPA y el DHA mejorar la fatiga durante la recuperación y la resistencia, y también ayudan a mantener la función inmunitaria. Está establecido que los ácidos grasos omega-3 dietéticos alteran la composición de ácidos grasos de las células inmunitarias, pudiendo influir en la función de estas células.
  • Tras contracciones excéntricas, se produce una disminución de la fuerza muscular, dolor muscular retardado (1-3 días tras el ejercicio), hinchazón muscular y limitación de la amplitud del movimiento; estas reacciones producen molestias y tienen un efecto negativo en la continuación del ejercicio y entrenamiento. El consumo de EPA y DHA puede ser importante para reducir el dolor muscular de inicio retardado.
  • El ejercicio muscular excesivo que incluye contracciones excéntricas provoca hinchazón muscular. La suplementación con EPA y DHA parece reducir la magnitud de la hinchazón.
  • Respecto a la respuesta inflamatoria tras las contracciones excéntricas y correr, la suplementación con EPA y DHA inhibe el aumento de los niveles de marcadores inflamatorios (que también son marcadores de daño muscular) en la sangre.
  • Las contracciones excéntricas también inducen disfunción en los nervios; por ejemplo, la velocidad de la conducción nerviosa disminuye 1-2 días después de realizar contracciones excéntricas. La suplementación diaria con EPA y DHA inhibe la latencia en la velocidad de conducción de los nervios musculocutáneos que ocurre después de las contracciones excéntricas, Aunque esto se ha observado solo en un estudio, se puede asumir que el EPA y el DHA protegen la función neuromuscular.
  • En términos de función muscular, se puede asumir que tanto el EPA como el DHA son eficaces en la adaptación neuromuscular tras el entrenamiento. Los mecanismos exactos que subyacen a este efecto beneficioso se desconocen, pero es probable que sean debidos a la incorporación de los ácidos grasos omega-3 a las células, particularmente del nervio y el músculo.

Basándonos en esta información, se puede concluir que el EPA y el DHA tienen diversos efectos positivos sobre el daño neuromuscular inducido por el ejercicio.

Bibliografía: 

Ochi E, Tsuchiya Y. Eicosahexanoic Acid (EPA) and Docosahexanoic Acid (DHA) in Muscle Damage and Function. Nutrients. 2018;10(5).

Capó X, Martorell M, Sureda A, Tur JA, Pons A. Effects of dietary Docosahexaenoic, training and acute exercise on lipid mediators. J Int Soc Sports Nutr. 2016;13:16.

 

 
 

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