EPA para mejorar la lesión muscular producida por el ejercicio

 
 
 

Los músculos pueden resultar dañados por factores externos (por ejemplo, en deportes de contacto) o por factores internos (mecánicos o biológicos, desencadenados por un ejercicio no habitual que implique acciones musculares excéntricas, por ejemplo). Una contracción muscular excéntrica sucede cuando un músculo se opone a una fuerza mayor, lo que provoca que el músculo se alargue mientras se contrae (pensemos, por ejemplo, en abrir una puerta pesada con un brazo). Las contracciones musculares excéntricas están presentes en actividades tan normales como pasar de estar de pie a sentado, andar o recuperar el equilibrio, entre otras; y el ejercicio excéntrico crónico es importante en la rehabilitación de algunos pacientes.

La “lesión muscular producida por el ejercicio” ocurre frecuentemente después de realizar un ejercicio no habitual que implique una gran cantidad de contracciones excéntricas y sus principales síntomas son dolor, inflamación, rigidez, fuerza reducida y fatiga. En todos los deportes dinámicos (baloncesto, hockey, jogging, patinaje, tenis, etc.), que implican contracciones excéntricas de alta intensidad, estos síntomas son más comunes cuando se vuelve a realizar entrenamiento intenso tras un periodo de relativa inactividad. Sin embargo, los músculos que han sido previamente preparados con contracciones excéntricas, calentamiento y estiramientos están protegidos frente a las lesiones. Aparte de esto, se ha observado en un reciente estudio que una dosis única de EPA proveniente de aceite de pescado (1 g por 10 kg de peso) podría mejorar los cambios funcionales inducidos por el ejercicio.

El consumo de EPA junto a la realización de rutinas específicas: unas pocas contracciones excéntricas de alta intensidad una o dos semanas antes de retomar la actividad completa y realizar estiramientos y ejercicios de calentamiento específicos para los principales grupos musculares inmediatamente antes de las sesiones de entrenamiento o partidos, puede reducir la gravedad de los síntomas del daño muscular producido por el ejercicio.

 

Bibliografía:

Jakeman JR, Lambrick DM, Wooley B et al. Effect of an acute dose of omega-3 fish oil following exercise-induced muscle damage. Eur J Appl Physiol. 2017 Mar;117(3):575-582.

LaStayo PC, Woolf JM, Lewek MD et al. Eccentric Muscle Contractions: Their Contribution to Injury, Prevention, Rehabilitation, and Sport. J Orthop Sports Phys Ther 2003;33(10):557-571.

McHugh MP. Can exercise-induced muscle damage be avoided? West J Med 2000;172(4):265-266.

 
 

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