EPA, DHA y cáncer de endometrio tipo I

 
 
 

El cáncer endometrial (el endometrio es la pared interna del útero) es el cáncer ginecológico más frecuente y el cuarto más común en las mujeres de todo el mundo. Una mutación en el gen PTEN está presente en aproximadamente el 40-80% de los casos de cáncer de endometrio, pero también se ha encontrado esta mutación en otros tipos de cáncer, como el de próstata, el colorrectal, en algunos tumores cerebrales y en el melanoma (cáncer de piel). Este gen proporciona instrucciones a nuestro cuerpo para producir una enzima que se halla en casi todos los tejidos. Esta enzima ayuda a regular la división celular, evitando que las células crezcan y se dividan demasiado rápidamente o de un modo incontrolado, y también ayuda en la migración celular, la adhesión de las células a los tejidos circundantes y a la formación de nuevos capilares sanguíneos. Todas estas funciones ayudan a prevenir el crecimiento celular incontrolado que conduce a la formación de tumores. Ahí radica su importancia.

Muchos estudios han revelado un efecto protector de los ácidos grasos omega-3 de cadena larga en el desarrollo del cáncer y se ha demostrado que su consumo reduce varios cánceres (como el de colon, mama y de próstata) y alivia sus complicaciones. Específicamente, el consumo a largo plazo de dietas o suplementos enriquecidos con EPA y DHA también se asocia a un menor riesgo de cáncer de endometrio.

Ahora sabemos un poco más: EPA y DHA podrían evitar el inicio y la progresión del cáncer de endometrio tipo I (con una mutación en el gen PTEN). Esto ofrece a las mujeres una nueva estrategia de prevención y tratamiento de esta enfermedad. ¡Bienvenida sea!

 

Bibliografía: