EPA, DHA y adicción a la nicotina

 
 
 

En Estados Unidos, hay más personas adictas a la nicotina que a cualquier otra sustancia. La investigación muestra que la nicotina puede ser tan adictiva como la heroína, la cocaína o el alcohol. Sus efectos físicos y anímicos temporalmente placenteros hacen que la gente desee fumar y conducen a la dependencia, y dejar de fumar causa síntomas de abstinencia (sentirse irritable, enfadado o ansioso, tener problemas para pensar, desear el tabaco y presentar más apetito del habitual). Además, la adicción a la nicotina está especialmente presente entre aquellos adictos al alcohol y a otras drogas. Mientras que la nicotina del tabaco es la que causa dependencia, los efectos tóxicos del tabaco son producto de otras sustancias. Fumar siempre se ha percibido como un factor de riesgo para otras enfermedades (cáncer de pulmón, enfisema, ictus y enfermedad cardiaca), pero la adicción a la nicotina es un problema médico que merece atención por sí mismo. Las enfermedades causadas o empeoradas por el tabaco deberían percibirse como complicaciones de la adicción a la nicotina.

Los fumadores tienen concentraciones menores de DHA, un ácido graso omega-3, que los no fumadores, y se sabe que estos ácidos grasos desempeñan un papel en la neurotransmisión de la dopamina relacionada con la dependencia (la dopamina es liberada por el cerebro y está implicada en muchas funciones importantes). Esto nos lleva a una pregunta: ¿podría la complementación con ácidos grasos omega-3 de cadena larga ayudarnos a dejar de fumar?

Sí. La suplementación con EPA y DHA durante al menos 90 días, reduce significativamente los niveles de dependencia de nicotina.

 

Bibliografía:

 
 

Los omega-3 y los fumadores pasivos

Ser fumador pasivo es estar expuesto al humo ambiental de tabaco: la combinación del humo del cigarrillo encendido y el humo exhalado por los fumadores. El tabaquismo pasivo causa [...]