En la leche de las madres de bebés prematuros existe una rápida reducción de ácidos grasos omega

 
 
 

La leche humana proporciona una óptima nutrición para los niños nacidos a término, es el alimento más seguro y saludable para los bebés, se digiere fácilmente y proporciona todos aquellos nutrientes que necesitan durante los primeros seis meses. La leche cambia constantemente (en volumen y composición) para ajustarse a las necesidades de los bebés según la hora del día, la frecuencia de las tomas y la edad del bebé. La leche materna ayuda a mantener a los niños sanos y presenta beneficios a largo plazo: proporciona los nutrientes necesarios en las proporciones adecuadas, y protege a los niños frente a alergias, infecciones, enfermedades y obesidad. Además, los niños que han sido amamantados tienen un mejor desarrollo mental (puntúan más alto en los tests de Cociente de Inteligencia) y seguridad emocional, pesos más saludables mientras crecen, y también un mejor desarrollo dental y sistemas inmunitarios más fuertes (la lactancia protege a los niños de enfermedades durante la infancia y la adolescencia).

La leche materna también se recomienda para los niños prematuros, pero por sí sola no proporciona una óptima nutrición. La leche materna de mujeres que han dado a luz prematuramente (antes de las 37 semanas de gestación) es diferente de las de las mujeres con partos a término. La leche pretérmino es inicialmente más alta en proteínas, grasas, aminoácidos y sodio, pero tras las primeras semanas después del parto, estos niveles se reducen (el contenido en minerales de la leche pretérmino es similar al de la leche “a término”, con algunas excepciones). Una investigación reciente ha demostrado que, además, en la leche materna de madres que han dado a luz a bebés muy prematuros se produce una rápida reducción del contenido de ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga durante el periodo de lactancia. Los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga, como el ácido eicosapentaenoico (el EPA) y el ácido docosahexaenoico (el DHA) (ambos pertenencientes a la familia omega-3), y el ácido araquidónico (un omega-6), son nutrientes importantes para el desarrollo del sistema nervioso infantil.

Esto enfatiza la importancia de la suplementación con ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga a los niños nacidos extremadamente pretérminos, al menos durante el periodo correspondiente al tercer trimestre del embarazo, cuando el rápido desarrollo del cerebro y el tejido graso requiere altos niveles de ácidos grasos poliinsaturados.

Bibliografía: 

Nilsson AK, Löfqvist C, Najm S, et al. Long-chain polyunsaturated fatty acids decline rapidly in milk from mothers delivering extremely preterm indicating the need for supplementation. Acta Paediatr. 2018 Feb 14. [Epub ahead of print]

Why is Breastfeeding Important for your Baby? [Internet]. Nueva York: New York State Department of Health [Última actualización: diciembre 2015]. 

Importance of breastfeeding [Internet]. Gobierno de Canadá: Healthy families British Columbia [Última actualización: agosto 2013]. 

 
 

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