El DHA contribuye al desarrollo cerebral y visual de los niños pequeños

 
 
 

El DHA es un constituyente estructural de las membranas celulares; aunque está presente en otros tejidos (por ejemplo, se encuentra en altas concentraciones en el sistema visual), sus concentraciones en el sistema nervioso central es única en cuanto a sus altos niveles. La acumulación de DHA en el cerebro fetal tiene lugar principalmente durante el último trimestre del embarazo y continúa a tasas muy altas hasta el final del segundo año de vida. Durante el embarazo, la incorporación del DHA al cerebro y otros tejidos (como la retina) depende de la transferencia maternal; después del nacimiento, ha mostrado depender de la dieta: la lactancia en niños pequeños (el contenido en DHA de la leche materna depende directamente de la dieta de la madre) y más tarde principalmente del consumo de pescado. Una vez se alcanzan los altos niveles de DHA en el cerebro, se mantienen a lo largo de toda la vida, y esto presumiblemente también depende de la dieta, puesto que la producción de DHA en el organismo parece ser relativamente baja y el consumo dietético de DHA procedente de pescado en adultos es determinante en los niveles de DHA.

Los datos indican que el DHA puede tener efectos sobre el cerebro en la infancia y que el consumo inadecuado de DHA durante el embarazo puede afectar negativamente el desarrollo infantil. Los datos de estudios con células y animales justifican la importancia del DHA respecto al desarrollo y función cerebrales. Los datos de los efectos de la suplementación con DHA en la cognición durante la infancia son controvertidos, con estudios que no reportan efectos y estudios que indican una mejora en el lenguaje verbal y la memoria. Pero hay un campo en el cual no hay desacuerdo: hay evidencia clara de que el DHA contribuye al desarrollo del sistema visual de los niños (que podría estar relacionado con el desarrollo cognitivo), y este efecto parece explicarse en exclusiva por el DHA.

Cuando se necesita DHA en grandes cantidades, como durante el crecimiento y la maduración del cerebro y el sistema visual del niño, es necesario consumirlo de fuentes externas. El aporte adecuado de DHA al feto y al niño pequeño depende mayormente del consumo dietético de la madre, y este aporte es muy importante para el desarrollo cognitivo del niño.

Bibliografía: 

Lauritzen L, Brambilla P, Mazzocchi A, et al. DHA Effects in Brain Development and Function. Nutrients. 2016 Jan; 8(1): 6.

European Food Safety Authority. The Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies on a request from Mead Johnson Nutritionals. Scientific opinion on DHA and ARA and visual development. EFSA J. 2009;941:1-14.

 

 
 

DHA y desarrollo cerebral

El DHA es el ácido graso omega-3 más abundante en el cerebro humano y desempeña un papel fundamental en la cognición, la conducta y el estado emocional debido a su importancia en l[...]