El consumo de omega-3 mejora los síntomas del ojo seco

 
 
 

Cuando el ojo no produce lágrimas adecuadamente (las glándulas lagrimales no segregan el suficiente componente acuoso de las lágrimas como para mantener una superficie ocular sana) o cuando las lágrimas se evaporan demasiado rápido (a causa de la inflamación de las glándulas que producen la parte oleosa de las lágrimas que enlentece la evaporación), hablamos de ojo seco, queratoconjuntivitis seca, síndrome disfuncional lacrimal o queratoconjuntivitis lagrimal, entre otros nombres. El ojo seco (si no se trata) puede producir dolor, úlceras y cicatrices en la córnea e, incluso, alguna pérdida de visión. Este trastorno puede ser temporal o crónico (en el primer caso, se asocia con algunas medicaciones, alergias, embarazo, etc.; en el segundo caso, se relaciona con conjuntivitis crónica, enfermedad de la tiroides, etc.).

Para evaluar el efecto del consumo oral de ácidos grasos omega-3 sobre los síntomas del ojo seco, se asignó aleatoriamente a 64 pacientes para recibir, diariamente durante 30 días, dos cápsulas de omega-3 (cada una con 180 mg de ácido eicosapentaenoico [EPA] + 120 mg de ácido docosahexaenoico [DHA]) o dos cápsulas de placebo (una sustancia oleosa inocua). Los resultados mostraron que el consumo oral de omega-3 se asocia a una disminución significativa de la tasa de evaporación lacrimal, mejora en los síntomas del ojo seco (medidos con el Índice de Enfermedad de la Superficie Ocular, una escala de 12 ítems para la evaluación de los síntomas relacionados con la enfermedad del ojo seco y su efecto sobre la visión) e incremento en la secreción de lágrimas.

 

Referencias:

 
 

¿Qué significa Supercritical Concentration?

Con los métodos tradicionales, el omega-3 se obtiene generalmente de pequeños peces marinos y subproductos de la industria pesquera mediante un proceso físico que implica cocción, [...]