Dieta y depresión

 
 
 

Según la OMS, la depresión representa la cuarta carga de todas las enfermedades en todo el mundo y se estima que será la segunda en el año 2020. El porcentaje de éxito de los fármacos en la depresión se estima en un 60-80%.

La relación entre depresión y consumo inadecuado de nutrientes se ha reportado en muchos estudios. A grandes rasgos, los patrones dietéticos se pueden clasificar como “sanos” e “insanos”. Las dietas sanas e insanas pueden asociarse con el riesgo de depresión: seguir una dieta saludable (por ejemplo, la dieta mediterránea) se relaciona con una menor probabilidad de depresión, y al contrario, la probabilidad de experimentar depresión aumenta con el consumo de las dietas no saludables (por ejemplo, comida rápida y bajo consumo de verduras y frutas). Diversos nutrientes, como los ácidos grasos omega-3, varias vitaminas, el zinc, el hierro, el cobre, el calcio y el triptófano son importantes en la prevención y el tratamiento de la depresión.

Estudios sobre farmacoterapia con nutrientes han mostrado resultados positivos para el EPA en el tratamiento de la depresión unipolar, mientras que en la depresión bipolar hay pruebas suficientes de la eficacia de los ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA), sin efectos secundarios importantes en ambos casos.

Los factores relacionados con la nutrición deberían tener un papel importante en la prevención y desarrollo de la depresión.

 

Bibliografía: 

Sarris J. Clinical use of nutraceuticals in the adjunctive treatment of depression in mood disorders. Australas Psychiatry. 2017 Aug;25(4):369-72. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28135835

Khosravi M,Sotoudeh G, Majdzadeh R, et al. Healthy and Unhealthy Dietary Patterns Are Related to Depression: A Case-Control Study. Psychiatry Investig. 2015;12(4):434-42.https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4620299/