DHA para una vida adulta saludable

 
 
 

La expresión “funciones cognitivas” se refiere a los procesos intelectuales mediante los cuales somos capaces de percibir y comprender. Implica todos los aspectos de la percepción, el pensamiento, el razonamiento y el recuerdo. El DHA parece influir en muchas estructuras y funciones relacionadas con el desarrollo, mantenimiento y envejecimiento del sistema nervioso central, lo cual, en último término, tiene consecuencias a lo largo de toda nuestra vida.

Es muy importante mantener un aporte adecuado de DHA, ya que muchos estudios señalan una correlación entre niveles sanguíneos de DHA y cognición en adultos sanos: los niveles de DHA más altos se han asociado con mejor razonamiento no verbal, flexibilidad mental, memoria episódica y de trabajo, vocabulario y aprendizaje verbal. También se ha observado que la suplementación con omega-3 podría mejorar la memoria episódica en adultos con quejas leves acerca de su memoria y que un nivel alto de DHA contrarresta el efecto negativo de una actividad física pobre sobre la memoria de trabajo. Además, cada vez hay más estudios que muestran la eficacia de los omega-3 en la prevención de la pérdida de volumen e integridad de la materia blanca y la materia gris, indispensables para un envejecimiento saludable.

La cantidad de DHA ingerida con la dieta representa aproximadamente el 66% de las concentraciones sanguíneas de DHA. Pero en poblaciones completamente adaptadas a los hábitos alimenticios occidentales (Norte América, América central y del sur, Europa, Oriente medio, Sureste asiático y África) se han observado niveles sanguíneos muy bajos (≤ 4%) de ácidos grasos omega-3. Para aquellos que no obtienen suficientes cantidades de DHA mediante la dieta, los suplementos de DHA pueden ser una buena opción.

 

Bibliografía