Cómo pueden ayudarnos los omega-3 a mantener los propósitos de año nuevo

 
 
 

Empieza un nuevo año. Todos sabemos lo que esto significa: es momento de hacer una lista de “propósitos para el nuevo año”. Sin duda, uno de ellos será hacer ejercicio para mantenernos en forma y los ácidos grasos omega-3 de aceite de pescado pueden ayudarnos, teniendo en cuenta que:

La complementación con omega-3 facilita la adaptación a un nuevo programa de ejercicios.

La complementación con omega-3 de aceite de pescado mejora el perfil lipídico (los diferentes tipos de grasas en la sangre: colesterol total, colesterol malo, colesterol bueno y triglicéridos) de los deportistas.

Consumir omega-3 durante un entrenamiento intensivo puede mejorar la función pulmonar de los deportistas durante y tras el ejercicio.

La complementación con DHA mejora la variabilidad de la frecuencia cardiaca (la variación del intervalo de tiempo entre latidos) durante el ejercicio.

Las personas con altos niveles de omega-3 en los tejidos experimentan una reducción en el dolor muscular de aparición retardada (agujetas) tras ejercicio intenso. Los omega-3 pueden ser eficaces en la atenuación de la inflamación inducida por ejercicio excéntrico y la mejora del dolor muscular de aparición retardada inducido por el ejercicio excéntrico. La complementación con omega-3 reduce el dolor muscular que resulta del ejercicio de fortalecimiento.

La complementación dietética con EPA y DHA disminuye la resistencia vascular sistémica y puede incrementar el aporte de oxígeno durante el ejercicio y esto tiene implicaciones beneficiosas incluso para las personas con enfermedad cardiovascular y tolerancia reducida al ejercicio.

La complementación con aceite de pescado reduce el estrechamiento de las vías respiratorias inducido por el ejercicio en deportistas y asmáticos, por lo tanto disminuye el uso de broncodilatadores. En asmáticos con broncoconstricción inducida por ejercicio, el aceite de pescado mejora la función pulmonar hasta debajo del umbral diagnóstico de este tipo de broncoconstricción.

El consumo de EPA y DHA puede reducir la adiposidad existente y prevenir la obesidad inducida por dietas altas en grasas. La perseverancia es importante: el efecto positivo de los complementos de omega-3 en la pérdida de peso en mujeres depende del tiempo. El consumo de omega-3 puede contribuir a la pérdida de peso. Añadir pescado o complementos de aceite de pescado a una dieta baja en calorías equilibrada nutricionalmente puede favorecer la pérdida de peso. El consumo oral de EPA purificado está asociado a reducciones en los tejidos adiposos abdominales. Los niveles de EPA y DHA en los glóbulos rojos están inversamente correlacionados con índice de masa corporal, perímetro de cintura y grasa corporal en mujeres.

Según los expertos, las recomendaciones deberían incluir de 1 a 2 g/día de EPA y DHA, en una proporción EPA:DHA de 2:1 para los deportistas aficionados. No hay pero que valga. ¡Ya no tienes excusa!

 

Bibliografía: