Beneficios de la suplementación con omega-3 en el síndrome del ovario poliquístico

 
 
 

El síndrome del ovario poliquístico es el trastorno endocrino más común en las mujeres. Se estima que afecta a entre un 6 y un 10% de las mujeres en edad reproductiva y se asocia con irregularidad menstrual, hiperandrogenismo (producción y secreción excesiva de andrógenos), resistencia a la insulina, diabetes y obesidad. La presencia de síndrome metabólico (una combinación de presión sanguínea elevada, perímetro de la cintura igual o superior a 89 cm, glucosa sanguínea más alta de lo normal, niveles de colesterol “bueno” [LDL] inferiores a lo normal y altos niveles de grasas en sangre [triglicéridos]) es mayor en mujeres con síndrome del ovario poliquístico que en la población general. Las principales complicaciones del síndrome del ovario poliquístico en la adolescencia son: amenorrea (ausencia de menstruación), oligomenorrea (periodos menstruales anormalmente infrecuentes), hirsutismo (vello excesivo en cara, abdomen y pecho), obesidad y acné. En edad reproductiva, las quejas más frecuentes son la infertilidad y la ovulación irregular.

La causa del síndrome del ovario poliquístico aún no está clara, pero los factores genéticos y de estilo de vida contribuyen significativamente a su desarrollo.

Los tratamientos recomendados para el síndrome del ovario poliquístico, especialmente para las mujeres con obesidad, son intervenciones nutricionales y en el estilo de vida, y la pérdida de peso. Los trastornos metabólicos en las mujeres con síndrome del ovario poliquístico pueden mejorar mediante factores dietéticos; entre ellos, los ácidos grasos omega-3 desempeñan un papel importante en la regulación inmunitaria, la sensibilidad a la insulina, la diferenciación celular y la ovulación, y también tienen un efecto beneficioso en algunos factores de riesgo cardiometabólico. Puesto que la resistencia a la insulina puede estimular la producción y secreción de andrógenos (que conduce al fallo ovárico), mejorarla es de gran importancia en el síndrome del ovario poliquístico. Los ácidos grasos omega-3 mejoran la sensibilidad a la insulina. Además, los ácidos grasos omega-3 tienen efectos beneficiosos sobre el colesterol total y LDL (colesterol “bueno”); por lo tanto, la suplementación con ácidos grasos omega-3 tiene un efecto beneficioso en algunos factores de riesgo cardiometabólico.

Entre los estudios que han evaluado el efecto de los ácidos grasos omega-3 en mujeres con síndrome del ovario poliquístico hay algunas similitudes y diferencias; estas discrepancias podrían explicarse por diferencias en la dosis de ácidos grasos omega-3, la duración del periodo de intervención y diferencias en las mujeres estudiadas. A pesar de estas discrepancias, globalmente los ácidos grasos omega-3 pueden recomendarse para el tratamiento del síndrome del ovario poliquístico con resistencia a la insulina y/o colesterol total alto y triglicéridos. La suplementación con ácidos grasos omega-3 también ha mostrado reducir el perímetro de la cintura y el intervalo entre periodos. Además, la coadministración de vitamina D y ácidos grasos omega-3 tiene efectos beneficiosos en la salud mental (depresión, ansiedad y estrés), la testosterona total sérica y marcadores de inflamación.

En conjunto, la suplementación con ácidos grasos omega-3 parece ser beneficiosa en el síndrome del ovario poliquístico.

Bibliografía: 

Jamilian M, Samimi M, Mirhosseini N, Afshar Ebrahimi F, Aghadavod E, Talaee R, et al. The influences of vitamin D and omega-3 co-supplementation on clinical, metabolic and genetic parameters in women with polycystic ovary syndrome. J Affect Disord. 2018;238:32-38.

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Yang K, Zeng L, Bao T, Ge J. Effectiveness of Omega-3 fatty acid for polycystic ovary syndrome: a systematic review and meta-analysis. Reprod Biol Endocrinol. 2018;16(1):27.

 

 
 

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