Anorexia nerviosa y ácidos grasos omega-3

 
 
 

La anorexia nerviosa es una enfermedad relacionada con la alimentación. Las personas que la sufren pierden más peso de lo que se considera saludable para su edad y altura. Suele empezar durante la preadolescencia, la adolescencia y la juventud, y aproximadamente el 90% a 95% de quienes la padecen son chicas y mujeres jóvenes, pero también se da en varones.

La anorexia nerviosa es una enfermedad importante que puede tener consecuencias médicas graves: tasa cardiaca anormalmente lenta y presión sanguínea anormalmente baja (el riesgo de insuficiencia cardiaca aumenta), reducción de la densidad ósea, pérdida muscular, debilidad, deshidratación (que puede producir insuficiencia renal), etc. Las causas exactas de la anorexia nerviosa no se conocen, pero en su origen pueden estar implicados genes, hormonas y actitudes sociales (conceptos socioculturales acerca de la salud y la belleza).

Los expertos han hallado que un tratamiento temprano mejora significativamente las probabilidades de recuperación. Por lo tanto, es importante estar al tanto de las señales:

  • Pérdida excesiva de peso en un corto espacio de tiempo.
  • Comportamientos y actitudes que indican que la pérdida de peso y el control de la comida se están convirtiendo en preocupaciones principales.
  • Desarrollo de rituales con la comida (por ejemplo, comer los alimentos en cierto orden o reordenar los alimentos en un plato).
  • Ejercicio excesivo.
  • Pérdida progresiva de vínculos sociales.

Ahora sabemos otra cosa: estos pacientes muestran un significativo déficit de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 de cadena larga en las membranas de sus glóbulos rojos (EPA y DHA pertenecen a este grupo de ácidos grasos). Esto no significa que una cosa sea la causa de la otra, pero abre las puertas a futuras investigaciones, y puede conducir al desarrollo de nuevas intervenciones terapéuticas en esta enfermedad.

 

Bibliografía: