Hallazgos que apoyan un incremento en el consumo dietético de omega-3 en las personas mayores

 
 
 

El envejecimiento saludable se define generalmente como la supervivencia sin enfermedades crónicas o disfunción cognitiva o física después de los 65 años, pero la definición de la Organización Mundial de la Salud incluye otros aspectos; define el envejecimiento saludable como el proceso de desarrollar y mantener la habilidad funcional que permite el bienestar en la ancianidad. Habilidad funcional es tener las capacidades que permiten a todas las personas ser y hacer todo aquello que tienen razones para valorar: cubrir sus necesidades básicas, tomar decisiones, tener movilidad, establecer y mantener relaciones y contribuir a la sociedad (el envejecimiento no disminuye necesariamente la capacidad de una persona para esto último).

Una buena nutrición y actividad física (especialmente si se combina con actividades sociales) desempeñan un papel significativo en la determinación del bienestar de las personas mayores. Muchas de las enfermedades que padecen las personas mayores son el resultado de factores dietéticos, y las personas que son físicamente activas generalmente están más sanas que aquellas que son sedentarias.

Diversos estudios han mostrado que los ácidos grasos omega-3 tienen muchos efectos moleculares y fisiológicos favorables que podrían fomentar un envejecimiento saludable, por ejemplo, sobre: la presión sanguínea, la función de la superficie interior de los vasos sanguíneos, los triglicéridos plasmáticos, la frecuencia cardiaca y la inflamación. Los niveles más altos de ácidos grasos omega-3 se han asociado en una investigación reciente con un 18% menos de riesgo de envejecimiento no saludable (o lo que es lo mismo, con una mayor probabilidad de envejecimiento saludable). Las conclusiones de este estudio son particularmente relevantes, porque se ha hecho midiendo biomarcadores del estatus en ácidos grasos omega-3 (en vez de cuestionarios sobre hábitos dietéticos) y en un largo periodo de tiempo (1992 a 2015). Por otra parte, otro equipo de investigadores ha encontrado que las personas mayores con un índice omega-3 (el porcentaje de la combinación de EPA y DHA en las membranas de los glóbulos rojos) por debajo de aproximadamente el 5% tienen mayor riesgo de deterioro cognitivo.

Estos hallazgos apoyan un incremento en el consumo de ácidos grasos omega-3 en las personas mayores. Nunca es tarde para cambiar los hábitos dietéticos para permanecer saludables durante más tiempo.

 

Referencias:

Coley N, Raman R, Donohue MC, Aisen PS, Vellas B, Andrieu S. Defining the Optimal Target Population for Trials of Polyunsaturated Fatty Acid Supplementation Using the Erythrocyte Omega-3 Index: A Step Towards Personalized Prevention of Cognitive Decline? J Nutr Health Aging. 2018;22(8):982-98.

Lai HT, de Oliveira Otto MC, Lemaitre RN, McKnight B, Song X, King IB, et al. Serial circulating omega 3 polyunsaturated fatty acids and healthy ageing among older adults in the Cardiovascular Health Study: prospective cohort study. BMJ. 2018;363:k4067.

Ageing and life-course. What is Healthy Ageing? [Internet]. Geneva: World Health Organization.

Healthy ageing [Internet]. EuroHealthNet. European partnership for improving health, equity & wellbeing. 

 
 

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